Las mochilas escolares están preparadas, la agenda familiar está llena y, de repente, entre los avisos de la guardería o del colegio aparece: «Han aparecido piojos». ¿Y ahora qué?
Entre las tareas de otoño e invierno, esto es lo último que queremos añadir a la lista. Pero, ante todo, sin vergüenza ni buscar culpables. Los piojos no son señal de falta de higiene: pueden aparecer incluso en cabellos completamente limpios y lavados con regularidad. Lo importante es reconocer el problema y actuar adecuadamente.
¿Cómo reconocer los piojos? No esperes solo a que aparezca el picor
El picor en el cuero cabelludo es una señal frecuente de piojos, pero puede aparecer, especialmente en la primera infestación, solo después de varias semanas. La confirmación más fiable es un piojo vivo que se mueve. Las liendres son pequeños huevos firmemente adheridos al cabello; a diferencia de la caspa, no se eliminan fácilmente. Las cáscaras vacías de los huevos por sí solas no significan que el niño siga teniendo piojos vivos.
Revisa el cabello con buena luz, especialmente detrás de las orejas y en la nuca. Peina mechón a mechón con una lendrera de púas finas, desde el cuero cabelludo hasta las puntas. Después de cada pasada, limpia el peine con un pañuelo de papel blanco y comprueba qué has retirado.
Consejo práctico: prepara de antemano el peine, una toalla y pañuelos de papel; mientras revisas el cabello, el niño puede escuchar un cuento o su música favorita.
Elimina los piojos con un producto específico y un peine
Cuando se confirme la presencia de piojos, elige un producto adecuado para la edad del niño. En la gama de Extenlab encontrarás el Champú antipiojos Activlab Pharma (100 ml), un producto sanitario con dimeticona para adultos y niños a partir de 3 años. Actúa físicamente: recubre los piojos con una capa que dificulta su acceso al aire y provoca su deshidratación.
Agita el envase y aplica el producto sobre el cabello ligeramente humedecido. Cubre bien el cabello y el cuero cabelludo, especialmente detrás de las orejas y en la nuca. Déjalo actuar 20 minutos, aclara abundantemente con agua y peina el cabello con una lendrera de púas finas. No utilices otros champús de cuidado durante la aplicación. Evita el contacto con los ojos y las mucosas, y no apliques el producto sobre el cuero cabelludo lesionado o irritado. Un adulto debe supervisar la aplicación en niños. Sigue siempre todas las instrucciones del producto.
Durante las dos o tres semanas siguientes, revisa y peina el cabello cada dos o tres días. Si fuera necesario repetir el tratamiento, hazlo según las instrucciones. Si siguen apareciendo piojos vivos, consulta con un farmacéutico antes de realizar más aplicaciones.
Revisa a toda la familia y limpia en casa sobre todo los objetos utilizados
Revisa a todos los miembros del hogar y utiliza un peine antipiojos distinto y limpio para cada persona, para evitar transmitirlos a otras personas durante la revisión. Actúa el mismo día en todas las personas que tengan piojos. Informa también a la guardería o al colegio y a los contactos cercanos para que puedan revisar el cabello a tiempo.
En casa, céntrate en los peines, cepillos, toallas, fundas y gorros que el niño haya utilizado durante los dos últimos días. Limpia los peines y cepillos, lava los textiles adecuados a unos 60 °C cuando el material lo permita y aspira los lugares donde el niño se haya sentado o tumbado. No es necesario hacer una limpieza general ni rociar la vivienda con insecticidas. Presta la mayor atención al cuero cabelludo y a la eliminación constante de los piojos.
Prevención de los piojos: hábitos en lugar de trucos sin comprobar
Los piojos se transmiten con mayor frecuencia por el contacto directo entre cabellos o cabezas. Por eso, recoge el cabello largo y enseña al niño a no compartir cepillos, peines ni gorros. Revisa el cuero cabelludo una vez a la semana y, si hay aviso de piojos en el grupo, a diario.
No confíes en la laca ni en el olor intenso del champú como protección frente a los piojos. Tampoco recomendamos los preparados caseros con lavanda, árbol de té u otros aceites esenciales como prevención o sustituto de los procedimientos comprobados. No utilices productos antipiojos de forma rutinaria «por si acaso», ya que un uso innecesario puede irritar el cuero cabelludo.
¿Qué no se debe hacer nunca para eliminar los piojos?
Cuando el problema se prolonga, los consejos en internet sobre una «solución milagrosa» pueden resultar muy tentadores. Sin embargo, el cuero cabelludo infantil no es un lugar para probar mezclas sin comprobar.
Si el niño tiene piojos, no le tiñas ni decolores el cabello, ni utilices gasolina, queroseno, insecticidas domésticos o champús para animales. La plancha del pelo tampoco es una solución adecuada: usarla cerca del cuero cabelludo puede causar quemaduras y no eliminará de forma fiable los piojos ni las liendres.
Menos incomodidad, más colaboración
Recibir un aviso sobre piojos no es agradable, pero no es motivo para culpar al niño ni a otros padres. Dile al niño: «No has hecho nada mal. Juntos haremos que esto mejore».
Prepara los utensilios, tómate tu tiempo y da el siguiente paso. Durante el peinado siempre hay espacio para una buena historia y un poco de paciencia.
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye el consejo individualizado de un médico o farmacéutico.



